Nuestro gran amigo descansa junto al Señor. Junto a él vivimos agradables momentos de compañerismo. Su gran sentido de humor y su amistad siempre estuvo presente en cada juego.
Hoy sus amigos sentimos un gran vacío, pero estamos seguros que cada vez que estemos en la cancha, él estará junto a nosotros.
A su esposa e hijos, y a sus hermanos, Roger y Jorge, les hacemos llegar un sincero abrazo de hermandad.
